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Diario acontecer

¿Tío, Existe Santa Claus?

No cabe duda que la navidad es una de las épocas mas esperadas (independientemente del consumismo y el significado religioso que tiene para muchos). Es una época muy esperada, sobre todo por los niños. La época en donde la gente será bondadosa y los regalos fluirán al por mayor, pero hay un regalo en especial que llena la mente y los corazones de los pequeños.

Aquellos cercanos a mi, saben que estas emociones no son del todo compartidas por mi. Sin embargo ayer hubo una pregunta que me hizo reflexionar y sentir nuevamente esas raras sensaciones de la niñez.

Aproximadamente a las 23:45 del día 24/12/2010, mientras festejábamos lo que los mexicanos conocemos como “Noche Buena”, mi sobrino Manuel se acerco a mí, y con mirada de cierta desconfianza y duda me preguntó:

-¿Tío, Existe Santa Claus?

No puedo negar que la pregunta me dejó sorprendido y de momento no pude responder con precisión, así que tomando a mi sobrino por la cabeza le dije:

-Claro, que existe Santa Claus- Dije, intentando sonar convincente.

-Mis Amigos dicen que no – Agrego él rápidamente.

No pude evitar sonreír, a fin de cuentas él ya sabia la verdad. ¿Era la verdad que yo quería que tuviera? Desde luego que no.

Alejándolo de los demás niños le dije:

- Tienes Razón, Santa Claus No Existe. Veras Manuel, cuando crecemos y nos hacemos grandes nos vamos dando cuenta que en esto que llamamos vida pocas cosas son ciertas. Esta es una de las primeras cosas que estas dejando de la niñez. Toda la vida tus papás han sido Santa Claus, los 3 reyes, el hada de los dientes y demás cosas inexplicables. Con el tiempo también iras descubriendo cosas nuevas, algunas buenas y otras malas, y con el tiempo también llegara el día que tú debas ser Santa Claus.

Mientras le decía esto lo abrace y regresamos a la sala. Suavemente le pregunté al oido:

-¿Ves la emoción de tu hermanita y de tu primo al recibir sus juguetes?

- Sí! - Me contestó.

- Eso es Santa Claus, esa es la magia que esperan los niños en la navidad ¿Te gustaría quitarles esa emoción?

Sin decir nada mi sobrino se soltó de mi abrazo, corrió y gritando con emoción le preguntó a los niños:

- He nena ¿Qué te trajo Santa Claus?.

Yo lo mire, lo mire ahí, la mezcla de niño y hombre, sentí un algo extraño entre mezcla de melancolía, alegría, y tristeza. Acaba de ser testigo y protagonista del momento en que mi niño, el mismo niño que un día cuide, cargue e incluso regañe, dejaba una parte importante de él en el pasado.

Espero haber contribuido de alguna forma a hacerlo un buen hombre y que el día que a él le toque ser Santa Claus, sienta la misma emoción que yo sentí cuando por última vez fui Santa Claus para él.

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